Raíces grasas y puntas secas: ¿Cómo cuidar mi cabello?
¿Raíces grasas y puntas secas? La rutina es más sencilla de lo que parece: un champú purificante solo en el cuero cabelludo y, después, un acondicionador en los largos y las puntas. Cada zona se trata según sus necesidades, sin acumular productos.
¿Por qué tengo raíces grasas y puntas secas?
El cuero cabelludo es una piel viva que produce sebo. Ese sebo protege el cabello de forma natural, pero baja mal a lo largo del pelo, sobre todo en melenas medias o largas. Resultado: las raíces se engrasan rápido, mientras que las puntas, más antiguas y más expuestas, carecen de nutrición.
Varios hábitos acentúan este desequilibrio:
- un champú demasiado agresivo o lavados demasiado frecuentes, que empujan al cuero cabelludo a producir más sebo;
- un agua demasiado caliente al aclarar;
- el calor del secador y de las herramientas de peinado en las puntas;
- el sol, el mar, el cloro y los tintes, que resecan los largos.
Para entender mejor el exceso de sebo, lee nuestro artículo ¿Por qué tengo el cabello graso?
¿Qué champú elegir para raíces grasas y puntas secas?
El champú se elige para el cuero cabelludo, no para los largos. Si tus raíces son grasas, opta por un champú para cabello graso y nutre las puntas por separado.
Paso 1: purificar las raíces
Todo empieza por el cuero cabelludo. Es lo que se lava, no los largos.
Nuestro champú sólido purificante se aplica, por tanto, en las raíces. Absorbe el exceso de sebo y limpia el cuero cabelludo sin agredirlo. Su fórmula con rhassoul, una arcilla de origen volcánico, regula el sebo, ayuda a limitar la caspa, aporta volumen y refuerza la fibra en cada lavado.
- Moja bien el pelo con agua tibia.
- Frota el champú sólido en las raíces y masajea con la yema de los dedos.
- Deja simplemente que la espuma se deslice por los largos al aclarar: basta para limpiarlos.
Paso 2: nutrir los largos y las puntas
Se termina con el acondicionador sólido, solo en los largos y las puntas. Los largos no se lavan: se nutren.
Formulado con manteca de karité, manteca de coco y aceite de aguacate, facilita el desenredado y devuelve brillo y flexibilidad al cabello. Evita siempre las raíces para no apelmazarlas.
Los dos cuidados existen en dúo de champú purificante y acondicionador.
¿Cuántas veces por semana lavar unas raíces grasas?
No hay una regla única. Lávate el pelo cuando el cuero cabelludo lo necesite, con un champú suave. Con una rutina adaptada, muchas personas consiguen poco a poco espaciar los lavados. Nuestros consejos se detallan en Lavarse el pelo con menos frecuencia: ¿milagro o espejismo?
Los gestos adecuados en el día a día
- Aclara con agua tibia en lugar de caliente.
- Evita tocarte las raíces durante el día.
- Baja la temperatura del secador en las puntas.
- Corta con regularidad las puntas dañadas.
¿Dudas sobre tu tipo de cuero cabelludo? Haz nuestro diagnóstico capilar en línea.
En resumen
- El sebo baja mal a lo largo del cabello: raíces grasas, puntas secas.
- Champú purificante solo en las raíces.
- Acondicionador en los largos y las puntas, nunca en el cuero cabelludo.
- Bastan dos productos: uno para el cuero cabelludo y otro para la fibra.




