¿Cómo lavarse bien el cabello?
Para lavarte bien el pelo bastan unos pocos gestos: mojar abundantemente, masajear el champú en el cuero cabelludo en lugar de en los largos, aclarar con agua tibia, aplicar el acondicionador en las puntas y secar sin frotar. El champú es un paso esencial de la rutina capilar, y a menudo cometemos, sin saberlo, errores que perjudican la salud y el aspecto de nuestro pelo. Este es el método adecuado y, después, los errores que hay que evitar.
¿Cómo lavarse bien el pelo, paso a paso?
- Desenreda antes de la ducha. Un cepillado suave, por ejemplo con un cepillo de púas de madera, limita los nudos una vez mojado el pelo.
- Moja abundantemente el pelo y el cuero cabelludo con agua tibia.
- Aplica el champú en el cuero cabelludo y masajea con la yema de los dedos, con pequeños movimientos circulares.
- Deja que la espuma se deslice por los largos repartiéndola, sin frotarlos.
- Aclara con cuidado, terminando con agua tibia o fresca.
- Aplica el acondicionador en los largos y las puntas, y aclara.
- Sécalo con suavidad, a toquecitos con una toalla.
¿Usas un champú sólido? El gesto cambia un poco: aquí tienes cómo usar bien un champú sólido.
Los errores que hay que evitar al lavarse el pelo
1. Lavarse el pelo con demasiada frecuencia
La tentación de lavarse el pelo todos los días puede parecer irresistible. En realidad, puede desequilibrar la producción natural de sebo y resecar el cabello. Se recomienda espaciar los lavados y encontrar una frecuencia adaptada a tu tipo de cabello.
2. Frotar fuerte el cuero cabelludo
Frotar con energía el cuero cabelludo puede irritarlo y estimular una producción excesiva de sebo. Utiliza mejor movimientos suaves y circulares para masajear con delicadeza el cuero cabelludo y estimular la circulación sanguínea. Si tu cuero cabelludo es sensible, usa la yema de los dedos, nunca las uñas.
3. Empezar lavando los largos
Muchas aplicamos el champú directamente en los largos y las puntas, descuidando el cuero cabelludo. Sin embargo, es él lo que hay que limpiar: empieza masajeando suavemente el cuero cabelludo con el champú y luego haz espuma con el producto repartiéndolo por los largos.
4. Poner acondicionador en las raíces
El acondicionador nutre y desenreda el cabello, siempre que se aplique de forma localizada. En las raíces, puede apelmazarlas y hacer que se engrasen antes. Concéntralo en los largos y las puntas, donde el pelo necesita más hidratación.
5. Aclarar con agua demasiado caliente
El agua caliente puede dañar el cabello al resecarlo y volverlo más quebradizo. Mejor agua tibia o fresca para el aclarado final: tu pelo conserva su hidratación y su brillo.
6. Frotar el pelo con la toalla
Al salir de la ducha, es tentador frotar con fuerza el pelo para secarlo rápido. Esos roces dañan la cutícula del cabello. Mejor envuelve el pelo en una toalla suave y presiona con delicadeza para retirar el exceso de agua.
7. Abusar de las herramientas de calor
Para preservar la salud de tu pelo, déjalo secar al aire libre siempre que puedas. Cuando el secador sea imprescindible, mantenlo al menos a 15 cm del pelo.
¿Con qué frecuencia hay que lavarse el pelo?
Dos o tres veces por semana suelen bastar para la mayoría de las personas. La frecuencia adecuada depende sobre todo de tu cuero cabelludo: si se engrasa rápido, elige un champú adaptado en lugar de multiplicar los lavados. Para saber más, lee nuestro artículo: lavarse el pelo con menos frecuencia, ¿milagro o espejismo?
¿No sabes qué champú conviene a tu pelo? Nuestro diagnóstico capilar en línea te ayuda a elegir.
En resumen
- Lávate el pelo dos o tres veces por semana, adaptando la frecuencia a tu cuero cabelludo.
- Masajea el champú en el cuero cabelludo, sin frotar fuerte, y deja que la espuma limpie los largos.
- Aclara con agua tibia o fresca y reserva el acondicionador para los largos.
- Sécate a toquecitos con la toalla y limita el calor del secador.
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