
¿Qué champú para el cabello graso?
· 4 min de lectura
¿Tienes el pelo graso a la mañana siguiente aunque lo lavaste la víspera? ¿Sientes que tienes que lavarlo con demasiada frecuencia?
Para el cabello graso, elige un champú suave y purificante que regule el sebo sin agredir el cuero cabelludo, y evita las fórmulas demasiado agresivas o cargadas de agentes que asfixian la raíz. Un champú sólido con arcilla, como el rhassoul, es una buena opción. Te contamos por qué el pelo se engrasa de nuevo, cómo elegir bien tu champú y qué gestos ayudan a reequilibrar el cuero cabelludo.
¿Por qué tengo el pelo graso?
El cabello graso se debe a una producción excesiva de sebo por parte de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo. El sebo es útil: protege la piel y la fibra capilar. Pero cuando el cuero cabelludo se siente agredido, produce más, y las raíces se vuelven rápidamente pesadas y brillantes.
Varias causas pueden explicar este fenómeno:
- pasarse a menudo la mano por el pelo;
- lavarse el pelo con demasiada frecuencia;
- usar un champú inadecuado, demasiado agresivo o demasiado rico;
- los cambios hormonales;
- la alimentación;
- la contaminación.
Para saber más sobre las causas, lee nuestro artículo ¿Por qué tengo el cabello graso?
¿Qué champú elegir para el cabello graso?
Nuestro primer consejo: evita los champús y tratamientos que contienen siliconas u otros agentes filmógenos. Tienden a asfixiar el cuero cabelludo y a apagar el brillo del cabello. Busca más bien una fórmula suave, adaptada a las raíces grasas, que limpie sin irritar.
Ingredientes naturales para un cuero cabelludo sano
En Homnès hemos decidido utilizar solo ingredientes naturales, porque un cabello bonito es, ante todo, un cabello sano. Nuestras fórmulas responden a los problemas más habituales sin agredir el cuero cabelludo. Nuestro objetivo: sanear los cueros cabelludos propensos al picor, la caspa y el exceso de sebo.
El rhassoul, el ingrediente clave contra el exceso de sebo
Nuestro champú sólido purificante está compuesto de rhassoul, una arcilla que ayuda a regular el exceso de sebo del cabello graso. El magnesio, el zinc y el calcio que contiene ayudan a reequilibrar la secreción de las glándulas sebáceas. Resultado: tu pelo se engrasa menos rápido y el cuero cabelludo queda purificado.
Es un limpiador suave que elimina las impurezas acumuladas y sanea en profundidad. Aporta una sensación de frescor y ligereza, refuerza la fibra capilar y devuelve flexibilidad y elasticidad al cabello cansado. También contiene provitamina B5 (D-pantenol), que fortalece, hidrata y calma el cuero cabelludo.
¿Qué gestos adoptar a diario contra el pelo graso?
El champú adecuado hace gran parte del trabajo. Estos gestos sencillos hacen el resto:
- Limpia con regularidad tus cepillos, peines y plancha: acumulan sebo y residuos, y luego los vuelven a depositar sobre el pelo limpio.
- Aplica el acondicionador solo en los largos, nunca en las raíces.
- Evita tocarte el pelo con demasiada frecuencia: cada vez que pasas la mano, arrastras sebo.
- Evita lavarte el pelo con demasiada frecuencia: un lavado diario puede estimular la producción de sebo. Espacia los lavados poco a poco.
- Adapta tu alimentación, que influye en el equilibrio del cuero cabelludo.
- Cepíllate el pelo con moderación: por la mañana y por la noche es suficiente, o cepilla solo los largos.
Para elegir la herramienta que te conviene, consulta nuestro artículo ¿Cómo elegir bien tu cepillo o tu peine?
¿Cómo saber si mi cuero cabelludo es realmente graso?
Las raíces grasas pueden ir acompañadas de puntas secas o de caspa. En esos casos, un champú para cabello graso no siempre basta por sí solo. Para saber qué tratamiento corresponde a tu cuero cabelludo, haz nuestro diagnóstico capilar en línea. Si el exceso de sebo viene acompañado de picor, rojeces o caspa persistente, consulta a un dermatólogo.
En resumen
- El cabello graso se debe a una producción excesiva de sebo, a menudo provocada por un cuero cabelludo agredido.
- Elige un champú suave y purificante, sin siliconas, por ejemplo con rhassoul.
- Espacia los lavados, tócate poco el pelo y reserva el acondicionador para los largos.
- Limpia con regularidad tus cepillos y peines.







